miércoles, 8 de junio de 2011

Como los reptiles.

La memoria es un músico que toca de oídas.
Ray Loriga




Algunos animales mudan la piel. Cuando los reptiles la tienen ya muy gastada por el paso del tiempo o por los factores climatológicos, la cambian.

Siempre me pareció una práctica apasionante, si me permiten decirlo; y era lo único que llamaba mi atención en las clases de Biología. Ver cómo las serpientes se iban deshaciendo de esa especie de piel transparente desde la cabeza hasta la cola. Lentamente, no había prisa por desprenderse de aquello que te ha protegido durante tanto tiempo.
Se convierte este proceso en todo un ritual. Para al final ver aparecer una piel limpia, a estrenar, resplandeciente, brillante. Una nueva piel sin arañazos, sin marcas, sin la huella del tiempo. Como volver a nacer, como si la naturaleza te diera una segunda oportunidad de estrenar la vida.
 
Siempre me pregunté si la memoria caería junto a esa piel o era algo que no se podía eliminar. Siempre quise mudar la piel como las serpientes y reaprender mi cuerpo cada cierto tiempo. O quizá lo que siempre quise secretamente fue perder la memoria...borrarlo todo, desprenderme de los recuerdos además de la epidermis.
 
Creo que los reptiles se parecen un poco al protagonista de la película Erasehead. Que se desprendía de lo que ya no aguantaba, de la grotesca criatura. Que hay que romper el cordón umbilical. Borrar todo de la cabeza, eliminar la memoria. Ser libre. Mudar la piel.
 
 
Sentimentiras.

15 comentarios:

Lupus dijo...

Interesante texto!

Y gran director David Lynch!

Abrazos!

vera eikon dijo...

Me gusta esa idea de que la memoria pueda quedarse en la piel...Es poético. No tengo muy claro si querría aplicárselo a mi vida. En fin, generalmente me gusta ser yo. Y yo no sería yo sin mi memoria. Pero si tan solo de ese modo se pudiera encontrar de nuevo la mirada sin mácula, al objeto libre del concepto...Creo que eso sólo me ocurre cuando me enamoro. Cuando me enamoro es siempre la primera vez. La primera caricia, el primer sexo.... Como si nunca hubiese ocurrido antes. Por eso me gusta vivir la vida enamorándome....
Perdona Rocío, se me fue la pinza...
Bonita reflexión
Beso

Lou dijo...

todo lo que te propongas lo conseguirás...yo perdi la memoria...se puede

Laiseca Estévez dijo...

Yo lo he pensado muchas veces, y ya he empezado a pelar por los pies... beso.

Kramen dijo...

Como siempre grande Loriga y tambien tu...

Deseada amnesia selectiva es el deseo, pues los reptiles solo cambian la piel, pero no pierden los recuerdos... al igual que nosotros cerramos las heridas, pero no nos olvidamos del como o del porque.

El pecado de la sangre caliente... es llevar las marcas para siempre

Isabel dijo...

Aunque me seduce la idea, cuando la pienso creo que no me gustaría, recordando a Semprun, fallecido ayer, veo la importancia de la memoria, para aprender, para no repetir errores.. No sé me has dejado perpleja. Ahora la piel si que me gustaría renovarla de vez en cuando.
Un besito preciosa
¡Qué gusto encontrar de nuevo tus reflexiones!
Isabelnotebook

Sentimentiras dijo...

Lupus muchas gracias! D.Lynch me encanta!

Vera, ojalá se me fuera a mí la pinza tan "cuerdamente" como a ti.
La verdad es que leía a Loriga y no sé qué me hizo recordar mis clases de Biología y esa sensación de embelesamiento que sufría viendo las serpientes mudar la piel.

Lou y Laiseca, estaría muy bien a veces poder borrar ciertas cosas. Tener una especie de tabula rasa y partir de cero. Pero como no es posible, habrá que usar los recuerdos -malos o buenos- como peldaños para subir :)

Kramen gracias!
Me encanta tu última frase: "el pecado de la sangre caliente..."
Tú sí que eres grande!


Besos.

Sentimentiras dijo...

Isabel que te me has colado a la hora de responder los comentarios!

Desde luego perder la memoria tiene sus cosas buenas y malas.
Olvidar debería ser selectivo y poder borrar solo lo malo ¿verdad?
Muchas gracias, linda.

Besos.

concepto-aparte dijo...

Tienes el don de pensar y mirar poéticamente.

Mr. X dijo...

Curioso, curiosísimo
un beso

Capri c'est fini dijo...

Hay momentos en que me gustaría mudarme entero, con piel y recuerdos, pero enseguida sale el nostálgico que tengo dentro y me dice lo bonito que es recordarlo todo en tono sepia...

Anouk A. dijo...

Perder la piel como si no hubiera tiempo sería sin duda genial... pero qué informes qué indefinidos nos sentiríamos tal vez sin todos los recuerdos que nos devastan, sí, pero nos dan algo a lo que aferrarnos de algún modo...
Me encantó leer tu reflexión! :)

Un beso

El viajero dijo...

¿Por qué no vivir en los instantes?, como decía Brodsky.

Curiyú dijo...

Ahora que lo leo, tengo una doble sensación. Que me gustaría olvidarme de todo, pero no. Porque si yo me olvido de todo y todos se olvidan de todo, como dice una canción "nos puede suceder la misma cosa" (que antes, claro). Un abrazo.

Amrod Escabias dijo...

Una metáfora muy original, y muy acertada.

Me gusta la entrada, con una prosa sencilla pero rica, y trasmitiendo mucho, como debe ser.

¡Sigue así! ^^