jueves, 16 de junio de 2011

Cartas desde París.


Querido Abel,

Ayer llegué a París, la ciudad que prometimos no pisar jamás. París la bella, la amorosa, la ardiente ciudad del amor. Ayer aterricé en el punto equidistante entre la locura y el temor.

Caminé largo rato hasta que di con la pensión. Aquí es todo como dicen, ¿sabes? Es todo como imaginábamos, como nos contaron, como leíamos. Aquí es todo exactamente como decíamos odiar.

París suena a canciones de Edith Piaf y de Jacques Prévert. Sous le ciel de Paris las estrellan brillan más que allí, Abel. Hay constelaciones especiales para este cielo, aunque para alumbrar toda la ciudad sólo hacen falta mil escritores.
Deberías verlos, Abel, escriben en los cafés y tienen los dedos y la pernera del pantalón manchados de tinta. Y suelen tener pocas monedas en los bolsillos.

El pelo me huele un poco a croissant recién hecho y esta tarde me acordé de ti al oír el vals de un acordeón.


Te escribiré pronto,


Amelia.

14 comentarios:

vera eikon dijo...

Oh! Es delicioso, Rocío...Y ese olor a croissant recién hecho. Y los mil escritores para alumbrar una ciudad (me encantó esa imagen). Ahora tengo nostalgia de París junto a la persona amada. Tengo un deseo intenso de que parís nos invente...
Besos (y gracias, me ha parecido una belleza de texto)

Ámbar dijo...

Jo, qué perfecto te ha quedado. ¿Tú crees que Abel irá también?

Curiyú dijo...

A Edith Piaf y a la pequeña muerte, me sabe París, que nunca he visto sino por fotos. Puentes de Julio, pinturas de Degas.
A Paris puede llevarme, ahora que lo pienso, si, ese punto que dices, equidistante entre la locura y el temor.
Abrazo.

Isabel dijo...

Precioso. ¡Qué nostalgia de ese París! No me sorprende que haya costelaciones especiales para el cielo de París, pero creo que el cielo de cada ciudad es distinto. Por ejemplo el de Madrid es muy especial.
Espero que Amelia escriba pronto
Un besito
Isabelnotebook

J. dijo...

Soy MAZOFAN de la correspondencia, tía :D

emmagunst dijo...

Una carta así en mi buzón y muero de amor. Corro a comprar un boleto de avión y a meterme en ese cabello con aroma a croissant.
(y no vuelvo más)

=)

Sentimentiras dijo...

Vera, muchas gracias!!
La verdad es que dan muchas ganas de ir a París ahora ¿verdad?
Yo creo que a París lo inventamos nosotros! :)

Ámbar... es pronto para saber qué pasará con Abel. Pero creo que tiene miedo a volar.

Curiyú, por fotos París permanece intacta y puede ser como tú quieras :P

Isabel, gracias! Todos los cielos son diferentes claro que sí, casi como las gentes que los habitan abajo.
Besos guapa.

J, yo también! Mazo, mazo sí. Yo quiero que ALGUIEN me escriba cartas de verdad.

Emma, si Amalia me escribiera así yo también correría a oler su pelo de croissant.
Debe estar rico :P

Javier H dijo...

La ciudad es la trama.

Anouk A. dijo...

Rocío, es precioso el texto!!!! me encantó me encantó me encantó!
Hoy en día faltan buenos corresponsables, yo estoy en las mismas, tengo completa debilidad por las cartas, pero carezco de un corresponsal a la altura del Vizconde de Valmont, o de este texto tuyo tan hermoso...
Me quedo encandilada también con París, la ciudad-metáfora, el olor de croissant calentito, los escritores con tinta en los dedos, Jacques Prévert... ^^
creaste un delicioso paréntesis en mi noche ;) besos

Lexy dijo...

Que bien suena...Paris...

me gusta la descripción :)

Mariette dijo...

Como estilo afrancesado años 20 lo clava.

Pero no es mi favorito, claro.

Angélica Parrado Sánchez dijo...

Casi como Ofelia también lo imaginó, justo con las ganas de besar hasta sus pies, nadar en su vaivén.

¡Hermoso guapa, que lindo!.

Kramen dijo...

Solo con soñar hubieses vestido a Paris de todo lo necesario comopara hacerla perfecta a los ojos der cualquier amante... tanto real como de las palabras :D

Chus A. dijo...

Suscribo elogios y subrayo la sensación del olor de croissant en el pelo. Bello.