lunes, 30 de enero de 2012

Espacio euclídeo.


 Las corrientes del tiempo nunca son iguales para dos personas, 
ni siquiera cuando son amantes.

 Yasunari Kawabata


 Fotografía de Zweifellos Mondbetont.


No sé de qué manera el tiempo te habrá hecho justicia
o simplemente daño.


tampoco sé el idioma frío de la desposesión,
ni entiendo lo indefenso de tu cuerpo.

yo solo conozco los silencios
que le faltan al mundo
para callarnos.



R.

sábado, 28 de enero de 2012

1.


(Imaginad las clavículas más bonitas del mundo aquí.)



Y él le dijo:
hágase en mí según tu palabra.


Y en su cuerpo se hizo
la idea
la palabra
y el arrepentimiento.



Debería estar leyendo artículos sobre el lenguaje y las nuevas formas de literatura en la actualidad. También debería estar viendo una película y tomando notas. Pero he pasado 35 minutos bajo el agua. Quería que algo suave me acariciara, que lo hostil quedara en la toalla. He escrito 3 poemas, he cantado muy fuerte 2 canciones tristes y te he odiado durante 5 segundos: el tiempo justo para saber que fuera de tus clavículas el mundo es irrespirable.


Rocío.

viernes, 27 de enero de 2012

Abendmüdigkeit o el cansancio crepuscular.

 Café de Montmartre, S. Rusiñol.

"Se van también los viejos cafés donde nos fuimos convirtiendo en escritores, deshojando las flores, malgastando la vida y soñando en la gloria. Porque el café fue siempre el hogar de los que vivimos de alquiler, defendiéndonos de la propiedad en el calor de la tribu: cafés con pianista, merenderos de parque donde se quedaban las manos heladas y era más fácil darse un beso que acabar un verso, cafés de velador de mármol y divanes rojos, tabernas de puerto y de mala vida [...] o los cafés de Viena, donde se volvieron amarillos los periódicos de nuestra juventud, en aquellos días mágicos que convertían las cartas en flores, las hojas en abanicos, y la pena de escribir en una especie de alegría; sin saber por qué, pero sin preguntarse nunca cuánto.”
"El esnobismo de las golondrinas", Mauricio Wiesenthal.


Algún día te contaré que todavía no he ido a ninguno de esos cafés. Que no sé cómo huele el café tostado en un rincón de Viena y tampoco puedo imaginarme el Orient Express atravesando Asia, con Mata-Hari dentro. Que ni siquiera soy vieja todavía. Ni siquiera nada, todavía. Pero que aquí estamos, que siempre hemos estado aquí. Que la gente en los cafés ha estado siempre allí. Que el escritor del abrigo largo que se sienta al fondo, siempre estuvo allí, al fondo. Que tú siempre estás ahí y tú siempre serás ese escritor: fumándolo todo, probándolo todo, viviéndolo todo. Que yo siempre estaré aquí, del otro lado, siempre-siempre-siempre. Aunque tú estés muy entretenido escribiendo y no levantes la cabeza ni siquiera cuando la camarera te sonríe. Aunque no me veas, algún día te diré por qué no puedo oler el café tostado, ni los charcos al salir, ni la música que hace tin-tín en el gramófono, ni el amor, ni la vida.
Algún día te contaré que estoy naciendo todavía.


Rocío.

martes, 24 de enero de 2012

Poemas, dibujos y técnicas para no aburrir a los alumnos.


Hoy en clase hemos hecho dos ejercicios muy interesantes. El primero consistía en hacer un dibujo de lo que nos sugería un poema de García Lorca. El segundo era todo lo contrario, escribir un poema ayudándonos de un cuadro. Este es el poema que he escrito en 10 minutos, de lo que el cuadro me ha provocado.
Es muy rudimentario y malo, soy consciente, pero me ha parecido una actividad genial que poder hacer con futuros alumnos. Me lo he pasado chachi hoy en clase, he de confesar. Pintando, hablando de libros, escribiendo poemas... Al final, va a merecer la pena un poquito (solo un poquito) este máster.


 (Guernica, Pablo Picasso, 1937)


Bocas, 
manos.

La desesperación se extiende por todo el lienzo.


Miedo,
hambre.


Todo el horror de un sordo bombardeo.


Lamentos,
gritos.


La muerte se hace carne
en una sucesión desordenada
de cuerpos.


Rocío.

domingo, 22 de enero de 2012

Ἀνάγκαιη.

 (Mis pies, mi bufanda, mi polaroid)

 *

No existe el tránsito. No aquí. No avisan de los cambios bruscos, se producen porque sí. O casi. Como la fuerza que atrae las mareas. Todo aquí es así. Los días-la rapidez-la velocidad. Y, de repente, todo se para en seco. El vacío y la respiración ahogada. La mano, en suspenso, que se escapa del borde de la cama. El pájaro entumecido en la última rama. Tus ojos que no se callan. Porque no existe el tránsito. No aquí. No nos avisaron de los cambios bruscos. Las fieras-los huecos-el asfalto. 

*

Sin tránsito, las respiraciones se golpean. Los días-la rapidez-la velocidad. Comprendemos rápidamente lo inevitable de las mareas, el tiempo y la sed.





Rocío.

miércoles, 18 de enero de 2012

Re-cordis (II)

Últimamente todo a mi alrededor es recuerdo y memoria. Dirán que eso es bueno, que como ejercicio cerebral, recordar las cosas es físicamente bueno. Yo no lo sé, pero de un tiempo a esta parte lo único para lo que estoy capacitada es para recordar cosas que ya han pasado. Digo esto porque tengo una semana para elegir el instituto donde quiero realizar las prácticas como profesora de Lengua. Y tengo ante mí (porque no he dejado de mirar este folio en blanco) la solicitud. Decidir qué centro elegirás... es un poco tonto quizá. Las prácticas no representan gran cosa y no te garantizan nada en absoluto. Pero creo que supone un paso, uno bien grande, que es el de dejar atrás tu yo "estudiante" para dar la bienvenida a algo que pronto será tu yo "docente". Y aunque uno no deja nunca de ser estudiante o de aprender al menos, ya entendéis lo que quiero decir con esto. Es como si la madurez estuviera concentrada en este DIN A-4.






Cuando estaba estudiando la carrera vivía en la despreocupación total. Los 4 años de Filología se me antojaban una eternidad y casi que pensaba que antes de verme como profesora, habría un cataclismo, moriría atropellada por un autobús de la empresa Castillo al bajar a la facultad (cosa que tampoco descarto aun) o se me quitarían las ganas de enseñar. Pero resulta que los 4 años pasaron y alguno más también y ya hay que ponerse serios. O intentarlo por lo menos.

Supongo que la vida es un poco así ¿verdad? Que hacerse mayor es un poco esto: darte cuenta un día de que has crecido, que sigues teniendo miedo pero debes cumplimentar un formulario en blanco. Que todo está en blanco y eres tú quien escribe. Que eres tú a quien empujan a elegir.


Rocío

domingo, 15 de enero de 2012

Re-cordis.

. 
Me da pena pensar que algún día querré 
ver de nuevo este espacio, tornar a este instante.
Me da pena soñarme rompiendo mis alas
contra muros que se alzan e impiden que pueda volver a encontrarme.
 
José Hierro.
 
 
 
La imagen del patio encalado, lleno de macetas y rosales. La imagen de los bancos de piedra que lo rodean. La imagen de mí misma con 8 años, sentada en uno de esos bancos de piedra, el más pequeño. Moviendo las piernas desnudas, llenas de verano y heridas de juego. Y mi abuelo entrando por el portal con alcohol, mercromina y algodón. 
 
La imagen del patio encalado, lleno de macetas y rosales vuelve una y otra vez. ¿Estaré viviéndola de continuo en alguna otra parte? ¿He salido de aquel patio alguna vez? Creo que no. Nunca he tenido más de 8 años. Abuelo, escuece. Y los recuerdos también.



Rocío.

jueves, 12 de enero de 2012

Nebulosa Boomerang.




No todos necesitan de la luz
en igual medida. Algunos
creamos nuestra propia luz: una hoja plateada
como un sendero que nadie puede recorrer, un lago de plata
poco profundo bajo la oscuridad de los arces.

Pero esto ya lo sabes.
Tú y aquellos que piensan
que viven por la verdad, y en consecuencia,
aman todo lo que es frío.

Louise Glück 


 (Fotografía tomada de aquí)



Porque estás frío. 

Y nadie cree ya que 
el calor pueda volver a tus mejillas. 

Porque estás muerto. 

Y nadie cree ya que 
los muertos puedan brillar. 

Pero ahí sigues tú,
de pie
y empeñado en estar
presente en la vida
porque te crees grande, 
luminoso,
cierto. 

Y solo eres el frío 
blanco, 
crudo y 
pequeño,
de un niño sin guantes. 

Rocío.

domingo, 8 de enero de 2012

3:13


Eres una palabra en un índice.
Jorge Luis Borges.



Yo también me pregunto qué es lo que hace que el mundo gire más lento. Qué es lo que hace que la gente esté tan ciega. Y que no se escuche a nadie, ni se den prórrogas. Y se crea uno único, y solo y especial. Cuando somos muchedumbre todos los días y a todas horas. Cuando estamos todos ahí, igual de solos, en la calle. Cuando todos somos nuestro lenguaje, nuestras palabras, nuestras verdades y nuestras mentiras. Porque todos estamos igual de llenos o vacíos de absurda felicidad. Porque no hay unidad en nada. Ese rollo es mentira. Porque quien busca, falla. Porque quien se erige uno, falla. Porque quien cree vivir al margen, falla. Porque quien se cree un rapsoda, falla. Porque estás fallando. Porque esta noche ya no habrá tiempo de nada. Ni de esperar la marea que te devuelva lo único que te queda: los recuerdos que ya no eres.


Rocío.

jueves, 5 de enero de 2012

No hay orden intacto.

  
Cajas que guardan silencio de cangrejos devorados.
 Federico García Lorca




Acaba de mudarse y se ha sentado a oscuras en el suelo del salón. Las cajas sin abrir le rodean. Fuma. Está sola. Pero se nota que le gusta esa nueva sensación. Quizá le parezca limpia o reconfortante. Se siente segura, cómoda, en este desfile de cartón y pertenencias que laten cerca. Como si ella tuviera al fin el mando. Es por eso que, con total seguridad, no abrirá nada y pensará que tiene la ocasión de ir sacando poco a poco, a su antojo, solo las cosas que le hacen falta. Como si no tuviera prisa por ordenar su contenido. Como si pudiera empezar de nuevo. Como si la vida le estuviera concediendo una nueva oportunidad de desembalarla.



Rocío.

domingo, 1 de enero de 2012

Recomenzar.

Este año Ariadna ha prometido ser más buena y no hacerse líos ni enredos con los hilos. Que los va a cortar todos. También ha prometido dejar de jugar y ser más responsable. Que ya no va a ser más una niña, dice. Que ya es mayor y hará cosas de mayores. Enamorarse y despertar, dice. Que se ha cansado de tejerle abriguitos de lana al minotauro y pantaloncitos a Teseo para terminar con el corazón entero. Que no quiere quedarse dormida en el laberinto ni una vez más. Que quiere ver el mar y las olas y bañarse. Que no le importa aprender a nadar, de verdad que no, pero que quiere ser mayor.



De nuestro puño y letra.




Rocío.