miércoles, 28 de septiembre de 2011

Latido/silencio.


¿Cuándo se deja de querer a alguien? 
¿Cuál es la línea divisoria 
que separa el calor del frío,
el sexo del vómito,
la felicidad de estar vivo 
y la rabia de no haber muerto?


Anhedonia.

21 comentarios:

BaBel dijo...

verso final brutalísimo

diego Trad dijo...

Casi un discurrir filosófico es tu poema. Un lujo.
Besos

Vera Eikon dijo...

Ni idea, pero de repente se sabe. Bico

Noelia Palma dijo...

ayyyyyy la rabia de no haber muerto!!!

Eleanor Smith # dijo...

Preguntas que también suelo hacerme a veces.

Un beso o 2 #

Elena Lechuga dijo...

y cuándo deja de ser cuando

:Isza: dijo...

Preguntas muy interesantes...
La primera; como nos damos cuenta cuando eso pasa? cual es el indicio? estaria bueno saberlo.


Saludos! =)

Laiseca Estévez dijo...

¿Habrá dos líneas?...

El-la dijo...

Y se deja alguna vez, realmente, de querer?
O pasas a otro amor sin dejar de querer del todo al antiguo?

Carlos Rodríguez Arias dijo...

Oh Dios es tan intenso
Un beso

jojoaquin dijo...

hermosa reflexión. La respuesta imagino que se encuentra cuando uno comienza a volver de algún sitio. Besos

Miñú k dijo...

sentimentiras qué palabra!!

Sentimentiras dijo...

Gracias por vuestros comentarios :)

Sentimentiras es él título de una canción que me gusta mucho. Creo que se adapta perfectamente a lo que yo hago: sentimentir.

BabyPeach dijo...

Lo describes todo tan bien!

POEMAS SÉPTICOS dijo...

Irónicamente es así. Saludos. Buen texto.

MAR dijo...

¿Lo sabes tú?

[El otro día te vi por la uni]

marce dijo...

IMPRESIONANTE....

Anouk A. dijo...

Es brutal el poema! Es una línea quizá tan intermitente como un latido, tan intangible como un silencio. Al menos eso me sugiere tu título... :)
Un beso!

Lía dijo...

Bestialmente intenso..

Me encantó.

Un abrazo

CAOS dijo...

me declaro, otra vez, y no me canso, FAN!

P. dijo...

La verdad es que tienes un blog como para perderse un buen tiempo, con tranquilidad, con calma.