lunes, 12 de mayo de 2014

Genealogía

Como esa especie de temblor de tierra que sintió José Arcadio la primera vez que entró dentro de una mujer, 

dentro de Pilar Ternera.                             Y todo el amasijo de carne y palabras que fueron, que seremos siempre.

Como la bóveda de una iglesia que ya no recuerdo
de una ciudad que no es Macondo pero que también anuncia un cielo y otro temblor y otro cuerpo y un inicio.

Como verterse sobre la tierra que ya es tuya y derramarse y
repartirse.

Y ver que
así suena el mundo
cuando hay amores que vienen haciendo el ruido de toda una estirpe.

Rocío.

5 comentarios:

Fernanda dijo...

como la vida misma..

Jorge Ampuero dijo...

Certeras metáforas. Nos leemos.

Saludos.

efa dijo...

Grandísimo tributo a las estirpes condenadas a cien años de soledad!
Te felicito.
Salud

tierras del sol de medianoche dijo...

Muy sutiles las metaforas y el mensaje. Breve y justo. Bravo
Un beso.

juan manuel carrera dijo...

Me gusta la poesía y este blog es un espacio adecuado para las personas que gustan de expresarse de una manera poética.