miércoles, 17 de agosto de 2011

¿Te has dormido alguna vez en el filo de una espada?




Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.

Dostoievski



Fotografía: Laura Makabresku.


¿Has soñado alguna vez que no sentías nada? ¿Has tiritado alguna vez de madrugada? ¿Has llorado alguna vez de insomnio? ¿Has huido alguna vez de aquí? ¿Has girado alguna vez en el vacío?

No escucho el silencio. No recuerdo quién era Lolita. No recuerdo mi carne, ni el deseo, ni el amor. No recuerdo escribir. No conozco ningún libro. Qué son las páginas, qué son esas letras disparadas. Ni el reloj. Ni las horas. No recuerdo, no recuerdo. No recuerdo nada. Sólo espero la llegada del frío.



Rocío 

lunes, 15 de agosto de 2011

Ahora que no estás.

Tengo un par de ojos verdes
una boca pequeña
unas manos también pequeñas
y un cuerpo frío
frío
frío
como de muerto.



Rocío 

martes, 9 de agosto de 2011

Certidumbre.


Ahora que sé que aquel año fue mucho más que ab urbe condita
y un golpe de estado en Birmania,
ahora que se saben claros los ojos,
pequeña la boca y la herida,
pequeñas también las manos
que tocan y resbalan esta medida.

Ahora que huelo las calles sin reconocerlas
que pestañeo, silbo y canto
y parece no haber ni tiempo ni espacio.

Ahora que guardo el sabor de los aviones
y los trenes
y los billetes con fecha de ida y vuelta
en el dorso de mis manos.

Ahora que las monedas tienen más bordes que caras
o más caras que cruces
y la vida limpia de polvo los azulejos
y los bolsillos de los pantalones
se vacían llenos de pequeñas cosas tempranas.

Ahora que tengo sueño
de tantas vidas como no viví.
Ahora que no es ahora
y tengo tanto mundo que escribir.



Rocío 

domingo, 7 de agosto de 2011

Tú.

He arrancado de la estela de tu vientre,
toda la vigilia dulce de la primavera.

He amado en tu sangre toda mi sangre,
he calcado tu piel toda en mi piel.

He amado toda la palpitación de tu vida
en mis manos, en mis sienes, en mi pecho.

He amado ahora y contigo,
toda esta soledad de las cosas sin nombre.



Rocío

viernes, 5 de agosto de 2011

I'm not a miracle.


La noche sufre de inocencia oculta.
Jorge Guillén


Las Lolitas de verdad son las que ya no comen piruletas por prescripción facultativa y tienen -todavía- las rodillas redondeadas. Leen libros de Milan Kundera a altas horas de la madrugada, piensan en los labios de Montgomery Clift al pronunciar no one ever lies about being lonely  y esperan el día, ese que les devuelva la inocencia perdida.


Rocío

jueves, 4 de agosto de 2011

Un poema es una ciudad.



Un poema es una ciudad llena de calles y cloacas,
llena de santos, héroes, pordioseros, locos,
llena de banalidad y embriaguez,
llena de lluvia y truenos y períodos
de ahogo, un poema es una ciudad en guerra,
un poema es una ciudad preguntando por qué a un reloj,
un poema es una ciudad ardiendo,
un poema es una ciudad bajo las armas
sus barberías llenas de borrachos cínicos,
un poema es una ciudad donde Dios cabalga desnudo
por las calles como Lady Godiva,
donde los perros ladran en la noche y persiguen
la bandera; un poema es una ciudad de poetas,
muchos de ellos muy similares
y envidiosos y amargados...

[...]


The Days Run Away Like Wild Horses Over The Hills, Charles Bukowski, 1969.



Y una ciudad es conjunto de pena orquestada. De asfalto sin alquitrán, ni mirada, ni labio ni murmullo callado. Una ciudad es un diccionario, la letra E en rúbricas doradas, 11º palabra, corondel ciego. E de engaño.


Rocío 

lunes, 1 de agosto de 2011

Hipotético-condicional.


(Ilustración: Johann Bayers)


y si se nos rompen las esferas,
y si los accidentes de tu cuerpo
y si el cielo, tus manos y los lápices
y si el camino, el trazado y las coordenadas
y si los ángeles caen y lloran y ríen
y si gritas mi nombre pero nadie te escucha
y si tú
          y si yo
                    y si dónde estamos.



Rocío 

viernes, 29 de julio de 2011

Façons de vous aimer.

Ella tenía un alma sencilla llena de puntas de dedos
y en el blanco de los ojos llevaba un horizonte de tangos
de acordeón.
Ella estaba enamorada.

Álvaro Cunqueiro



                        (Fotograma: Une Femme Mariée, Jean Luc Godard, 1964)



¿Qué sabés vos del amor? ¿Acaso sentís el alma palpitándote en la yema de los dedos? ¿Acaso te bombeá el corazón en los párpados? Vos notás una revolución en tu cuerpo y creés que es el amor. Creés todas esas boludeces que te contán tus escritores. El amor es más que eso, che. El cuerpo se convierte en la última terminación nerviosa de esa especie de calambre. Pero empieza antes, ¿sabés? mucho antes que en el cuerpo, el amor se notá dentro. Pero sobre todo se notá fuera, desengañate, tu cuerpo es lo de menos. Lo sentís fuera. Acá, en las calles, en el mercado, en la cocina, en el parque a la mañana. Cuando él se marcha, y vos sentís que morís... ese vacío en que te quedás y que te impregna entera. Eso es el amor, pequeña: el hueco que te atormentá y las ganas que tenés de llenarlo.



Rocío

miércoles, 27 de julio de 2011

Va-t'en mais reste.

todo está bien en mi vida excepto tú. que no estás y claro, eso siempre marca la diferencia. creo que podría medir mi vida por las veces que estás y por las veces que decido estar sola. como en esos trucos de magia en que el mago de turno mete un conejito blanco en la chistera y ¡voilà! desaparece y el mago de repente está solo en el escenario.
pero es curiosa esta sensación de sentir que desapareces cuando el ovillo sigue en mi mano. cuando el hilo aún no se ha ni desenredado. cuando todavía (nadie) nos ha inventado.



Rocío

martes, 26 de julio de 2011

Son las 2:54 y esta ciudad terminará por devorarme.

No sé escribirte. Y no sé llegar hasta ti.
El hilo de Ariadna no funciona.
Se quiebra.
Como tus palabras.



Rocío