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miércoles, 22 de octubre de 2014

Hablar de ti es empezar la lluvia




Y por eso tienes razón al decir que ya una vez fuimos uno.

Kafka







Hablar de ti es empezar la lluvia, 
esa que estaba ahí desde el principio, 
la misma que sonaba de fondo 
cuando las letras viajaban
un tiempo antes que nosotros,
cuando
las manos aún eran vírgenes 
de no habernos tocado todavía. 

El agua cae y todo es un constante deslizarse
un presuponer pulmones
y pecho y labios y humedad
y una casa pequeña donde guarecerse,
donde llegar mojados 
y vencidos
y entonces besarse.


Si llover es hablar de ti, 
entonces el amor es empaparse los ojos.



Rocío.



lunes, 12 de mayo de 2014

Genealogía

Como esa especie de temblor de tierra que sintió José Arcadio la primera vez que entró dentro de una mujer, 
dentro de Pilar Ternera.                           

Y todo el amasijo de carne y palabras que fueron, que seremos siempre.
Como la bóveda de una iglesia que ya no recuerdo
de una ciudad que no es Macondo pero que también anuncia un cielo y otro temblor y otro cuerpo y un inicio.
Como verterse sobre la tierra que ya es tuya y derramarse y
repartirse.
Y ver que
así suena el mundo
cuando hay amores que vienen haciendo el ruido de toda una estirpe.
Rocío.

miércoles, 19 de marzo de 2014

De rerum natura.

             

               ¿Por qué eres tan breve?

                                          Hölderlin


Quiero el silencio de después
y todas esas pequeñas palabras
que tras mucho pensarlas
terminan sin ser arrojadas.

Quiero tus sílabas y
tu labio magullando vocales
y quiero la hierba
si decimos hierba
y quiero el cielo
si decimos azul.

Quiero que hagamos un pacto
con la naturaleza de las cosas
-como Lucrecio-
y que seamos átomos
letras
y números
que no nacieron de una explosión
sino de algo más,
de un amor,
quizá,
que un día fue
materia para el viento.


Rocío.

lunes, 11 de noviembre de 2013

περί


No va sernos difícil
inventar otra ciudad
teniendo ya un nombre
y un enigma
y unas alas.

Pedro Casariego Córdoba





El café que aún no me has preparado y que yo no he dejado encima de la mesa
sin beber
porque a mí no me gusta el café.

La casa que aún no he visitado
las calles que se resisten a ser paseadas
las películas sin ver
las canciones sin oír
toda la literatura secreta
que hay detrás de tus ojos,

la cama que todavía no hemos deshecho:
los besos
abrazos
y el insomnio
de toda tu sangre
golpeando la piel
y la noche.

Todo lo que no existe sino en el deseo doloroso y cálido
de la distancia.


Todo eso que aún no hemos vivido

todo eso que aún no somos

y que ya nos está construyendo.




R.










Fotografía: René Groebli. 

 

sábado, 26 de octubre de 2013

E.


Sabiendo que jamás me he equivocado en nada, sino en las cosas que yo más quería.

Luis Rosales

Entre el 'lo que no fuimos' y el 'lo que nunca seremos' se encuentran todas las cosas que tanto tememos, si entendemos como temible amar el hecho equivocado.

Todos esos actos de azar y de repetición, todo eso que te reafirma como persona, como eterno buscador de imposibles. Como el que se ha de saciar solo con lo intangible. Todo eso que lees, todo lo que ves o lo que escuchas y que te perfora dentro pero te deja vacío o quizá demasiado lleno porque, créeme, da igual la perspectiva.

Entre lo que no quisiste ser y lo que no llegarás a ser, te corre una vida. Y con suerte, un par de grandes amores.

R.

viernes, 18 de octubre de 2013

D.


Los he apresado acaso con demasiada facilidad. He sometido a sus fantasmas a reglas de excepción sin saber que debía reconocerlos a todos en ti. Que siempre desapareces para de nuevo aparecer. 


Paul Éluard



Lo peor del silencio
es todo ese rumor de dentro.

Las puertas cerradas,
las bocas mudas,
el blanco y negro,
la garganta llena
de ropa sucia.

Ese ruido insoportable
que hacen todas las casas
que no habitas.



R.

viernes, 11 de octubre de 2013

viernes, 3 de mayo de 2013

Cíclico.


 
Boca que durmió en mi boca,
ojo que vigiló mi ojo.
 
Ingeborg Bachmann
 

Manuel de minéralogie by Alfred Des Cloizeaux



Todo lo que hemos perdido en algún sitio
terminamos encontrándolo
en otro lugar bajo otro nombre.


No hay más memoria
que la repetición.


Rocío.

viernes, 1 de marzo de 2013

Impaciencia




Un bloque de hormigón triste
que por las noches ruge
y un umbral sin puerta
ni felpudo de bienvenida.

Los días que van ardiendo como
un puñado de leña en el bosque
o en unos pulmones
y la sangre bombeando en alguna sien
ajena
siempre ajena.

Las ganas de acabar con todo
de decir basta
hasta luego,
me marcho,
no puedo esperar más
me incendio.



R.

miércoles, 9 de enero de 2013

Cénit



 Sí, la palabra justa es abandono.

Vicente Gallego 

 




Me pregunto
qué represento
ahora
qué función
qué huella
tengo
dónde quedo
a quién pertenezco.

Rocío.

jueves, 27 de diciembre de 2012

78 de hace algún tiempo.

 
Y hay amores que duran algo menos que un beso,
y besos que han durado algo más que una vida.


Luis Rosales.





Llegar cuando alguien ya ha nacido,
cuando alguien ya ha vivido lo suficiente
como para hacer hueco a otras personas.


Llegar como quien se despista un rato
y se encuentra,
de repente,
en un lugar agradecido.



Rocío.

jueves, 26 de julio de 2012

Ene de niebla, de nadie.



Y no he vuelto a ver a Nástenka. ¿Entristecer con mi presencia su felicidad, ser un reproche, marchitar las flores que se puso en los cabellos para ir al altar? ¡Jamás, jamás! ¡Que su cielo sea sereno, que su sonrisa sea clara! Yo te bendigo por el instante de alegría que diste al transeunte melancólico, extraño, solitario… ¡Dios mío! ¿Un instante de felicidad no es suficiente para toda una vida?


Noches Blancas, F. Dostoievski.



Fotografía aquí


Cuando la niebla creció
él perdió a Nástenka.

Durante días
meses
y un tiempo sin horas
él odió la niebla.
Odió el fenómeno metereológico,
aquel lugar sin nombre,
vivir para siempre
mirando una sombra,
el hueco vacío
las manos heladas
los pronombres indefinidos,
el reino donde van a parar
los objetos perdidos
de la piel perdida
la espuma
la cresta.

Cuando
la niebla creció
él odió la niebla,
los instantes de felicidad
que no merecen nunca las pérdidas.


Rocío.

martes, 29 de mayo de 2012

Nínfulas.

Se ocultan durante cuarenta días y cuarenta noches; y cuando el año va corrido, aparecen de nuevo en el momento en que se afila el hierro.

Hesíodo

Ilustración: Virginia Mori



En el jardín de las Hespérides
a las ninfas tristes
se les enreda el cabello
en las ramas de los árboles
y quedan colgadas noches enteras
sin que nadie las eche de menos.
*
a las ninfas tristes
les crecen las piernas
demasiado rápido,
les nacen unas piernas larguísimas
como hebras de hilo blanco.
*
las ninfas tristes
se convierten en sal
en polvo
en aire,
se ahogan todos los días
con sus piernas y
sus cabellos
y nadie nunca las echa de menos.

Rocío

viernes, 25 de mayo de 2012

Verano.


Un nacimiento oscuro, sin orillas,
nace en la noche de verano,
en tu pupila nace todo el cielo.

Octavio Paz



Fotografía: Emily Hunt



Lo que de verdad me jode del verano,
más incluso que el calor pegajoso,
la gente bebiendo horchata o
los hombres en pantalones cortos,
más,
mucho más que eso
lo que de verdad me jode,
y bien,
es esa desnudez de ventanas abiertas,
los ruidos de zonas comunes
y, siendo claros,
esa estúpida manía que tienen
los vecinos de enfrente
de hacer el amor en la siesta.


Rocío.

domingo, 22 de abril de 2012

La noche que soñamos con Ava Gadner


Déjame que te abrace, ahora que todavía
tu piel no lleva escritas las mentiras del mundo
y tus labios son sede sólo de la hermosura.

domingo, 8 de abril de 2012

Anábasis.


Mero ahorro, Señor, hubiera sido
hacernos todo
desmemoria
y sexo.

José Miguel Ullán





Emprender el viaje de la desmemoria
supone una serie de
pequeñas renuncias diarias:

la piel:
el contacto,
la caricia:
el temblor,
las lágrimas:
el hallazgo.
 
 
Rocío

domingo, 1 de abril de 2012

Irisación.


¿Por qué otra cosa
dejarías caer todo aquello
que has acumulado?

Louise Glück

La Chinoise, Jean-Luc Godard, 1967.


Notar que se me congela el corazón
cuando las cerezas están de temporada
y se me entorpecen las manos
al coger las cosas en el supermercado.

Ver cómo empujas el carrito de la compra
y sonríes
y hablas de la cotidianeidad
de la subida de los precios de los alimentos básicos,
de lo raro que es cocinar para dos
limpiar para dos
una almohada para dos
querer para dos.

De los 10 grados de distancia
que quedan siempre entre
nosotros y el mundo.


Rocío.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Óculo.


Labitur ex oculis nunc quoque gutta meis.

Ovidio, Tristia: I, 3

 

En el fondo los ojos sí que importan
si llegan anunciando catástrofe.
***
Entre la pupila y la retina
hay algo que no se ve
y que ya nos está destruyendo.
**
Lo que está detrás aun
nos queda demasiado lejos.
*


Rocío

lunes, 26 de marzo de 2012

(Bis)


Porque las huellas borran las huellas
y aun así seguimos empeñados.




Porque el hombre,
dicen,
es el único animal
que tropieza dos veces
en la misma piedra.

Porque somos animales
y tu piel es la misma jodida piedra
donde tropezar,
una y otra vez
                         una y otra vez
in-ter-mi-ten-te-men-te
de amor.


Rocío.

domingo, 18 de marzo de 2012

Ab urbe condita.

 

Hay mundos que cuelgan de los árboles. 

Dylan Thomas




 
París-Texas, Wim Wenders, 1984.


Nos quejamos a veces
de lo lejos que estamos los unos de los otros.
De lo apartados que parecen
los cuerpos,
el aliento,
esa bufanda de ese cuello,
estas manos del suelo.

Nos quejamos
de lo rápido que camina aquel hombre
porque cruza la avenida sin mirar
y sus piernas parecen una legión
de soldados veloces.
De lo despacito
que va la señora de azul
porque camina mirando las baldosas,
cuidando de no pisar ninguna fisura del suelo.

Nos quejamos.

Del precio de las naranjas,
de los horarios de los autobuses,
de las líneas de metro,
de la radio de la vecina,
de los perros,
de las putas,
de las esquinas llenas de perros y putas, 
del carmín en una camisa,
del ruido del frigorífico,
de, noche tras noche,
no poder dormir.


Pero nadie repara en ellas,
en esas masas de hormigón,
tierra y pluma.
Nadie advierte su angustia,
su soledad:

nadie habla del cansancio de las ciudades.



Rocío.