martes, 18 de octubre de 2011

Presagio.

                                                   (Fotografía aquí )

Como los perros ladrando
antes del desastre,
como un escalofrío
o un mal presentimiento,


también hay amores
que avisan
del golpe.


Rocío 

domingo, 16 de octubre de 2011

En hebreo el verbo ser no tiene presente.

No podemos decir
"yo soy, tú eres o ellos son".
No somos, ahora,
sino una estela de lo que un día fuimos
y de lo que algún día seremos.

Mientras, la nada.

La inexactitud,
el vacío,
el silencio.

La no conjugación de la vida.


Rocío

miércoles, 12 de octubre de 2011

Él es el silencio.

" Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. Parece historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿ O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palaba. Quiero usar la palabra "tertulia", y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a dónde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después de todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien me dirá con amor mi nombre. Es hacia mi pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta . Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo. Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto. Oh, cachorro, ¿dónde está tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros. "


Clarice Lispector,  Silencio.

domingo, 9 de octubre de 2011

miércoles, 5 de octubre de 2011

Dime cuántos cadáveres más.

Si escribir era aniquilar, matar o exterminar... me pregunto cuántas más hay como yo, a cuántas más dejas desperdigadas en las cunetas, con los labios fríos, la piel amoratada y las cuencas de los ojos vacías de tanto amor.


Rocío

domingo, 2 de octubre de 2011

Stand by.


Me he mirado despacio y no me encuentro.

Vicente Gallego




Hablo de los gestos. Los pequeños gestos cotidianos: el acto de levantarse de la cama, ojos a medio abrir, las marcas de la almohada aún en las mejillas. Ponerse los pantalones, la camiseta, los calcetines, pelear con los zapatos. Trenzarse el pelo frente al espejo, contemplar el reflejo que se muestra voluptuoso ante ti. Y comprobar el reproche del cristal: eso tampoco eres tú.


Rocío 

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Latido/silencio.


¿Cuándo se deja de querer a alguien? 
¿Cuál es la línea divisoria 
que separa el calor del frío,
el sexo del vómito,
la felicidad de estar vivo 
y la rabia de no haber muerto?


Rocío

viernes, 23 de septiembre de 2011

1, 2, 3... el silencio.

     
Nuestras palabras
nos impiden hablar.
Parecía imposible.
Nuestras propias palabras.

Pedro Casariego Córdoba.




Son ellas las que me impiden hablarte.
Las tuyas, 
tan certeras siempre, 
tan a la diana. 
Tirando a dar,
hiriéndome,
acuchillándome, 
llenándome de verdad. 
Dándome a conocer lo que ya sé, 
lo que escondo, 
lo que descubres
y desvelas,
lo que simplemente es.



Rocío 

martes, 13 de septiembre de 2011

¿Qué victorias busca el que ama?




Mi boca besa
lo que muere, y lo acepta. Y la piel misma
del labio es la del viento. Adiós. Es útil
norma este suceso, dicen. Queda
tú con las cosas nuestras, tú, que puedes,
que yo me iré donde la noche quiera.

Claudio Rodríguez.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Confesión.

Estoy cansada de los pájaros y de las jaulas. De la poesía y su escaparate expositor. Y de la sangre, las vísceras y el sexo. La poesía agota, la poesía mancha, suda, enfanga.
La poesía agujerea mucho más directamente que la prosa. Clava, pico y pala, las palabras. Hace daño. ¿Por qué entonces más y más poesía? ¿Por qué? Por qué no decir basta y morir.



Rocío