viernes, 7 de agosto de 2015

151 días





Hay que vivir sin estar realmente preparados para la vida, 
improvisando sobre la marcha, 
como quien toca de oído, a ver qué sale. 

Eloy Tizón.




No sabría escribirte nada justo, solo la rabia.
Casi un año de silencio que solo podía romperse con más silencio. Es la falta de sonido la que atraviesa siempre las voces y las hace trizas. 
Quería escribir y solo manchaba el dolor.
Y toda esa gente por medio, que huye por si acaso, para no salpicarse, para no mezclarse con tu tristeza o porque piensan que les vas a pedir algo, pero no. No se necesita nada, tú solo quieres que todo se rompa y algo empiece de nuevo, pero nadie lo entiende. Nadie salvo la rabia y el insomnio.

151 días después:
          la pérdida.
          el desconcierto.
          el silencio.
Y este amor que te salva hasta de la muerte.







R.