domingo, 28 de agosto de 2011

Y si no hay lenguaje ¿qué?


Se me han acabado las palabras.
Y los alfabetos y el vocabulario ya casi que no me alcanzan.
Supongo que ahora, tú y yo, sólo somos afasia.



Sentimentiras

jueves, 25 de agosto de 2011

miércoles, 24 de agosto de 2011

Eres todos los hombres.



ELECTRA: ¡Yo lo espero sin cesar, desventurada, no casada y sin hijos! Y ando siempre errante, anegada en lágrimas y sufriendo penas sin fin de mis males. Y él no se acuerda ni de mis beneficios ni de las cosas ciertas de las que le he advertido. ¿Qué mensajero me ha enviado, en efecto, que no me haya engañado? ¡Desea siempre volver, y deseándolo, no vuelve jamás!

Sófocles


Pintura: Frederic Leighton



Si me desnudaras ahora mismo el cuerpo, si te decidieras ahora y no en otro momento a rajarme la carne, a desvelar el misterio, a probarme. Ahora, digo, antes de que lo cubra todo el coma irreversible. Sólo ahora... No verías a otra mujer que a Electra.
Electra gritándose la sangre. Electra con las manos llenas, con la boca húmeda, con los ojos sucios, con el pecho enredado. Si me miraras ahora, Electra te preguntaría quién eres tú. Quién es tu padre. Qué escondes en ese corazón. Qué oráculo te salvará.
Si me miraras, sí. Si nos miraras así, tan herido. Te sangraríamos todo.


Sentimentiras.

domingo, 21 de agosto de 2011

Usemos el plan B.

Dijo Henry Miller que la mejor forma de olvidar a una mujer es convirtiéndola en literatura. ¿A cuántos poemas estaré yo de aniquilarte?


Sentimentiras.

sábado, 20 de agosto de 2011

Llevo toda la tarde
leyendo poemas de otros,
magníficos,
de esos que sabes que en tu puta vida
serás capaz de escribir
porque el talento no existe
o no es suficiente
o no alcanza para más.
Llevo toda la tarde,
decía,
pensando en ti y
leyendo los poemas de los demás
para llegar a la genial conclusión
de que has venido aquí a confirmar
lo mala poeta que soy
o lo mucho que te quiero,
eso ya como lo vayas viendo.



Sentimentiras.

viernes, 19 de agosto de 2011

Autumn leaves.

Cuando me siento triste escucho jazz. Es como ponerte a pelar cebollas y aprovechar para llorar a alguien sin que se note mucho. Es una excusa mala, lo sé, como lo son en realidad todas las excusas. Pero empieza a sonar Chet Baker y las lágrimas salen solas, fácilmente, como los sonidos de la trompeta. Y llega un momento en que ya no sé si son corcheas o fusas o silencios lo que lloro, o eres simplemente tú. Tú que me suenas a swing y a pentagrama.

Extrañar a alguien debería estar homologado como deporte de riesgo o de competición. Porque al final todo esto es así, mirar quién es el que echa más de menos. Saber quién va a salir perdiendo, el tiempo descompasado y la prórroga de la pérdida.

Y tener el jazz o las excusas suficientes para llorarte.
Como los saxofones, que también te lloran.



Sentimentiras.

miércoles, 17 de agosto de 2011

¿Te has dormido alguna vez en el filo de una espada?




Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.

Dostoievski



Fotografía: Laura Makabresku.


¿Has soñado alguna vez que no sentías nada? ¿Has tiritado alguna vez de madrugada? ¿Has llorado alguna vez de insomnio? ¿Has huido alguna vez de aquí? ¿Has girado alguna vez en el vacío?

No escucho el silencio. No recuerdo quién era Lolita. No recuerdo mi carne, ni el deseo, ni el amor. No recuerdo escribir. No conozco ningún libro. Qué son las páginas, qué son esas letras disparadas. Ni el reloj. Ni las horas. No recuerdo, no recuerdo. No recuerdo nada. Sólo espero la llegada del frío.



Sentimentiras.

lunes, 15 de agosto de 2011

Ahora que no estás.

Tengo un par de ojos verdes
una boca pequeña
unas manos también pequeñas
y un cuerpo frío
frío
frío
como de muerto.



Sentimentiras.

martes, 9 de agosto de 2011

Certidumbre.


Ahora que sé que aquel año fue mucho más que ab urbe condita
y un golpe de estado en Birmania,
ahora que se saben claros los ojos,
pequeña la boca y la herida,
pequeñas también las manos
que tocan y resbalan esta medida.

Ahora que huelo las calles sin reconocerlas
que pestañeo, silbo y canto
y parece no haber ni tiempo ni espacio.

Ahora que guardo el sabor de los aviones
y los trenes
y los billetes con fecha de ida y vuelta
en el dorso de mis manos.

Ahora que las monedas tienen más bordes que caras
o más caras que cruces
y la vida limpia de polvo los azulejos
y los bolsillos de los pantalones
se vacían llenos de pequeñas cosas tempranas.

Ahora que tengo sueño
de tantas vidas como no viví.
Ahora que no es ahora
y tengo tanto mundo que escribir.



Sentimentiras.

domingo, 7 de agosto de 2011

Tú.

He arrancado de la estela de tu vientre,
toda la vigilia dulce de la primavera.

He amado en tu sangre toda mi sangre,
he calcado tu piel toda en mi piel.

He amado toda la palpitación de tu vida
en mis manos, en mis sienes, en mi pecho.

He amado ahora y contigo,
toda esta soledad de las cosas sin nombre.



Sentimentiras.

viernes, 5 de agosto de 2011

I'm not a miracle.


La noche sufre de inocencia oculta.
Jorge Guillén


Las Lolitas de verdad son las que ya no comen piruletas por prescripción facultativa y tienen -todavía- las rodillas redondeadas. Leen libros de Milan Kundera a altas horas de la madrugada, piensan en los labios de Montgomery Clift al pronunciar no one ever lies about being lonely  y esperan el día, ese que les devuelva la inocencia perdida.


Sentimentiras.

jueves, 4 de agosto de 2011

Un poema es una ciudad.



Un poema es una ciudad llena de calles y cloacas,
llena de santos, héroes, pordioseros, locos,
llena de banalidad y embriaguez,
llena de lluvia y truenos y períodos
de ahogo, un poema es una ciudad en guerra,
un poema es una ciudad preguntando por qué a un reloj,
un poema es una ciudad ardiendo,
un poema es una ciudad bajo las armas
sus barberías llenas de borrachos cínicos,
un poema es una ciudad donde Dios cabalga desnudo
por las calles como Lady Godiva,
donde los perros ladran en la noche y persiguen
la bandera; un poema es una ciudad de poetas,
muchos de ellos muy similares
y envidiosos y amargados...

[...]


The Days Run Away Like Wild Horses Over The Hills, Charles Bukowski, 1969.



Y una ciudad es conjunto de pena orquestada. De asfalto sin alquitrán, ni mirada, ni labio ni murmullo callado. Una ciudad es un diccionario, la letra E en rúbricas doradas, 11º palabra, corondel ciego. E de engaño.


Sentimentiras

lunes, 1 de agosto de 2011

Hipotético-condicional.


(Ilustración: Johann Bayers)


y si se nos rompen las esferas,
y si los accidentes de tu cuerpo
y si el cielo, tus manos y los lápices
y si el camino, el trazado y las coordenadas
y si los ángeles caen y lloran y ríen
y si gritas mi nombre pero nadie te escucha
y si tú
          y si yo
                    y si dónde estamos.



Sentimentiras.